Soy exactamente lo que no mereces. Hay un puente hasta plutón con mis defectos. He cometido el mismo error quinientas veces y estoy a cien años luz de ser perfecto. Y he burlado a los fantasmas del infierno. Nadie me vendrá a contar cómo es la vida. Sé cómo apagar un fuego con invierno y eso de portarme mal, voy de salida. Yo podría decirte todo lo que quieres, disfrazarme del tipo que andas buscando pero si te hago una casa sin paredes, a la primera brisa del mar, saldrías volando. Piénsalo antes de decir que no, puede que no sea tan malo estar conmigo. Piénsalo, puede que sea yo, lo mejor de lo peor que has conocido. Sólo queda suplicar algún milagro después de autoflajelarme en adjetivos. Si me das lo que te sobra, me consagro y ahí es donde entra lo divertido. Yo podría contarte historias cenicientas, apelar el punto bajo en tu autoestima pero el tiempo algún día nos pasaría la cuenta. Un remedio de mi propia medicina.

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